Introducción
Al comunicarnos
no solo hay que preocuparse por las palabras o por
el lenguaje corporal, ya que la voz también asume un papel decisivo en las comunicaciones.
Cuando deseamos transmitir algún mensaje,
para que este puede ser captado de forma efectiva debe haber un correcto
dominio de la voz, hay que pensar en la dicción, el ritmo, la entonación y el
volumen.
Está
demostrado que la voz por sí sola ofrece información sobre la
personalidad del hablante, su estatus social, además de su estado emocional, pues
las características de la voz humana están condicionadas por factores
biológicos ,como el sexo o la edad; psicológicos como la personalidad del
hablante; y socioculturales ,en función de su pertenencia a un determinado
nivel sociocultural.
De estas forma, en general, una persona activa, alegre y
segura tiende a hablar con un ritmo más rápido y un volumen de voz más elevado;
una insegura, tímida o triste suele tener un ritmo más entrecortado y lento y un
volumen más bajo; o una prepotente utiliza un tono grave y un ritmo lento.


Comentarios
Publicar un comentario